Mesa del Tirador es una
comunidad Wixarika en el municipio de Bolaños Jalisco, seguido de la
tradicional comunidad Tuxpan de Bolaños y en los límites con el pueblo mestizo
Puente de Camotlán en el estado de Nayarit.
Una comunidad compuesta de unas 30 familias que apenas se establecieron
en su asentamiento comunitario en el año de 1973. Ahora ya aproximan las 300 familias que se
han ido uniendo a la comunidad.
Pablo Carrillo Valdez, actual
presidente del Consejo de Ancianos en Mesa del Tirador –sobrino de Trini,-
recuerda sus años de batalla yendo y viniendo, cruzando el río, de un rancho al
que sigue, siempre huyendo de ejidatarios y terratenientes que les quitaban el
maíz, les cobraban por tener animales, y que los echaban a cañonazos o
amenazaban teniendo que abandonar sus casas de zacate para en dos días levantar
una casa nueva en cualquier otro lugar.
Pablo era joven en ese entonces, le enojaba que maltrataran a su
familia. Por eso él recuerda que la tierra, en la que crece su comunidad, se
ganó a través de una lucha muy dura y los jóvenes deben valorar. Agradece a su
tío Trinidad y al licenciado que tramitó los papeles y los organizó para que se
hiciera valer la tierra wixarika otorgada al establecimiento de la comunidad
Mesa del Tirador en el año 1973.
Pero, cómo vivían esas familias y quién era J
Trinidad Carrillo; un huichol rebelde que jugaba a las cartas y le gustaban las
mujeres, que se le pasaba el maíz, que era un pescador natural, que le dio por la música hasta que le torcieron la boca dejó el violín.
Estas son apenas anécdotas y recuerdos de don Pablo, lo que sí es que Trinidad Carrillo tenía la
determinación de establecer a su comunidad en una tierra donde nadie los
moleste, y su carácter lo llevo a La Yesca, a Huajimic, a San Sebastián donde
conoció a Pedro Haro entonces comisario de Bienes Comunales quien ya años antes
se había entregado a regresar a los huicholes la tierra wixarika que les
pertenecía no solo por (tradición) sino legalmente por bienes virreinales.
José Carrillo de la Cruz, hijo de
Trinidad, vive con su señora doña Paula. Él guarda un archivo de documentos
periodísticos que acreditan la historia de las tierras comuneras. Pertenece al
Consejo Regional Wixarika por la defensa de Wirikuta. En el mismo año que murió
su padre tomo el mando de bienes comunales de 1999 al año 2002. –Ya no vio lo
que hice- recuerda. Su actividad política tradicional lo mantiene firme y
atento, los límites con Puente de Camotlán hay que estar recalcándolos
frecuentemente, reconoce las zonas de conflicto y las zonas rescatadas de
pronto por programas de gobierno como Focos Rojos y Banrural que indemnizan las tierras para que sean
devueltas. Él sabe que hay que mantener la guardia.
Trinidad Carrillo es hijo de
Pedro Carrillo nacido en Tierras Blancas y adoptado informalmente por una
familia mestiza que le dio educación y alimento durante los primeros años de su
infancia, hasta que lo mandaron de regreso con los suyos para que continuara y
retomara sus raíces. Así sus tíos le enseñaron la lengua wixarika, a cazar
venado y a seguir sus tradiciones. A este abuelo no le gustaba la política pues
había tenido la experiencia de que su primer hijo, que llegó a delegado en
Tuxpán de Bolaños, haya sido asesinado en Puente de Camotlán por desacuerdos y envidias- recuerda Don
Pablo cuando su abuelo prendía lumbre y les platicaba.
Don Pablo y su generación
nacieron en el rancho de El Chivo, municipio de La Yesca Nayarit. Ahí vivieron
aproximadamente 30 años, sembrando maíz, haciendo costumbre y trabajando el
ganado de terratenientes. Hasta que un día el señor de las tierras les obligó a
marchar para el servicio militar, se negaron y buscaron apoyo en el municipio
de La Yesca para saber si tenían la obligación. Tal rebeldía hizo enojar al dueño de aquella tierra y los corrió
cuando aún no levantaban la cosecha. Se fueron con el maíz apenas puesto y empezó
ahí esta historia de nómadas y agresiones por no tener un lugar donde vivir.
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